Nov
6
Hace mucho que no te veo. No me has buscado, yo tampoco te he llamado. Es como si te escondieras en el universo más grande del infinito. Tus ojos que vigilan mi sueño, los llevo colgados en una cadena de oro que cae junto al corazón, sientiendote en cada pisada.
Aún recuerdo esa complicidad que nos guiaba hacia el lugar donde disfrutamos de la mentira. Ingenuos los que siguen sin saber lo que nunca tuvo adjetivo. Siempre en duda el impulso que nacía en cada contacto.